
El pasado 12 de febrero de 2026, nuestras instalaciones en Mérida se transformaron en un escenario íntimo donde la elegancia, la gastronomía y la innovación automotriz se sentaron a la misma mesa. Dieciséis invitadas, entre clientas y prospectas, participaron en una experiencia diseñada para consentir los sentidos y presentar una nueva forma de entender la movilidad de alto desempeño: el Macan Electric, ya disponible en nuestro concesionario.
Más que un simple evento, la velada fue concebida como un encuentro entre mujeres que aprecian el detalle, el buen gusto y la excelencia. Bajo una atmósfera cálida y sofisticada, las asistentes participaron en un taller sobre cómo ser una anfitriona excepcional, abordando temas como etiqueta en la mesa, armonía estética y claves para crear reuniones memorables. Cada consejo fue pensado para inspirar confianza y estilo, cualidades que también definen a Porsche AG. La experiencia gastronómica se desarrolló como un viaje alrededor del mundo a través del vino.
Durante la cena, las invitadas degustaron distintas etiquetas de diversas regiones, explorando matices de vinos tintos, rosados y espumosos cuidadosamente seleccionados. Cada copa revelaba un paisaje distinto: desde notas frutales vibrantes hasta aromas complejos y elegantes, como si cada sorbo contara una historia en otro idioma. Para acompañar esta travesía sensorial, se ofreció una selección de bocadillos pensados para resaltar los perfiles de cada vino. Ostiones frescos y salmón delicadamente preparado aportaron notas marinas y suaves; el queso de cabra, las almendras y las nueces añadieron textura y profundidad; mientras que las trufas de chocolate y los macarons dulces cerraron la experiencia con un guiño indulgente. La mesa parecía un pequeño mapa gastronómico donde cada bocado encontraba su pareja perfecta.
Entre conversaciones, risas y descubrimientos culinarios, las asistentes también pudieron conocer de cerca el Macan Electric. Este modelo representa una nueva etapa para la marca: desempeño deportivo con propulsión totalmente eléctrica, diseño icónico y tecnología orientada al futuro. La velada permitió que las invitadas exploraran el vehículo en un ambiente relajado, resolvieran dudas y visualizaran cómo este SUV puede integrarse a su estilo de vida cotidiano. El cierre de la noche fue tan especial como su inicio. Como recuerdo de la experiencia, cada invitada recibió una copa grabada con el logotipo de Porsche, un detalle elegante que simboliza la unión entre sofisticación, hospitalidad y pasión por la excelencia. Más que un obsequio, fue una pieza destinada a acompañar futuras celebraciones en casa, evocando la velada vivida.
Con iniciativas como esta, Porsche Centre Mérida reafirma su compromiso de crear experiencias memorables que van más allá del automóvil. Porque conducir un Porsche no es solo desplazarse, es adoptar un estilo de vida donde el diseño, la innovación y el placer por los detalles se combinan para crear momentos extraordinarios.





