
En Porsche, cada experiencia busca conectar con lo que verdaderamente inspira a nuestra comunidad. Esta ocasión fue diseñada para que nuestras invitadas disfrutaran un día que combinó conducción, bienestar y un entorno lleno de historia. La Hacienda San Gabriel de Las Palmas fue el escenario ideal para vivir una jornada donde la relajación y la emoción al volante encontraron el equilibrio perfecto.
La experiencia comenzó en Porsche Polanco, con una bienvenida acompañada de un catering tipo Pick & Go antes de partir en caravana rumbo a la Hacienda. El trayecto permitió que cada participante disfrutara del manejo de manera dinámica y sin prisa, fortaleciendo la esencia que caracteriza cada encuentro Porsche.
Al llegar a la Hacienda, el ambiente invitó a desconectar. Las asistentes accedieron a sesiones de masaje y facial, además de un recorrido guiado por la zona histórica de la propiedad. Entre actividades, un desayuno buffet y posteriormente una comida compartida crearon momentos ideales para convivir y relajarse en un entorno extraordinario.
El día concluyó con fotografías grupales y un regreso en caravana que dejó una sensación compartida: vivir Porsche es mucho más que conducir. Es crear momentos que permanecen, disfrutar del camino en todas sus formas y seguir construyendo experiencias que unen a nuestra comunidad.
La experiencia comenzó en Porsche Polanco, con una bienvenida acompañada de un catering tipo Pick & Go antes de partir en caravana rumbo a la Hacienda. El trayecto permitió que cada participante disfrutara del manejo de manera dinámica y sin prisa, fortaleciendo la esencia que caracteriza cada encuentro Porsche.
Al llegar a la Hacienda, el ambiente invitó a desconectar. Las asistentes accedieron a sesiones de masaje y facial, además de un recorrido guiado por la zona histórica de la propiedad. Entre actividades, un desayuno buffet y posteriormente una comida compartida crearon momentos ideales para convivir y relajarse en un entorno extraordinario.
El día concluyó con fotografías grupales y un regreso en caravana que dejó una sensación compartida: vivir Porsche es mucho más que conducir. Es crear momentos que permanecen, disfrutar del camino en todas sus formas y seguir construyendo experiencias que unen a nuestra comunidad.